lunes, 8 de diciembre de 2014

21 años sin Zappa


El 4 de diciembre de 1993, Frank Zappa perdió la lucha contra un cáncer de próstata que lo afectó en sus últimos tres años de vida. Moría el hombre convertido tiempo ya en leyenda, dejando un vacío que ningún músico ni banda podrá llenar jamás. La creatividad le era algo innato, el humor, el virtuosismo y lo freak también.

Frank Zappa cumpliría este 21 de diciembre 74 años de edad. Hijo único en una familia de inmigrantes de orígen italiano, siciliano, árabe, griego y francés, demostró temprana afición por la música clásica y en casa absorbió gran parte de su cosmovisión artística. La severidad de sus padres forjó en Frank un carácter sobrio y responsable que será su plus en la música para estudiarla -si bien de forma autodidacta- rigurosamente y en toda su dimensión técnica, tras lo cual pudo formar y dirigir bandas que eran una verdadera orquesta, así mismo pese a ser uno de los grandes íconos del rock, jamás probó las drogas, rechazaba el alcohol y se burló toda su vida del perfil de rockstar difundido por la industria. 

Zappa bromeaba con el hecho de venir de una familia tradicional y aburrida, pero aquello fue también determinante para tornarse en un individuo libertario, enemigo de la religión, de los evangelistas, de la clase política, de la gran mentira mediática que era la Guerra Fría y en fin, de cada cosa que implicara un abanderamiento. Tampoco se encasilló en estílos particulares y si bien su formación era la música clásica, abrazó poderosamente el jazz, el funk, el rock instrumental y desde mediados de los setenta en adelante, adhirió también nuevos estílos como el heavy metal o el punk rock. 



Al contrario de lo que ocurría sobre los escenarios, fuera de las luces y en su círculo íntimo, Frank Zappa era tremendamente conservador, casado en segundas nupcias con Gail Sloatman, tuvo 4 hijos a quienes inculcó su pasión por la música y el arte: Moon (actríz, nacida en 1967), Dweezil (guitarrista, nacido en 1969), Ahmet (productor musical, nacido en 1974) y Diva (artista y comediante, nacida en 1979). Zappa defendía los antiguos valores americanos, la impronta de la familia y un patriotismo bien entendido. En 1985 fue un importante portavoz de la lucha contra la censura que pretendía llevar a cabo la Parents Music Resort Center frente al contenido de la música rock, testificó en el senado y ganó una importante batalla en favor de la libertad de expresión.

Sólo la muerte apagó su voz en 1993, pero como sostuve al principio del post, a estas alturas ya era una leyenda. Dado que era imposible, nadie continuó cabalmente el legado de Zappa, pero ahí están Mike Patton con Faith No More, Fantômas, Mondo Cane y Mr Bungle, replicando en algo su escencia, lo mismo bandas como Primus y Sistem Of A Down, el multiinstrumentista John Zorn y hasta los divertidísimos DEVO con su rock bizarro. En el nuevo milenio, de vez en cuando los clásicos de Zappa son revitalizados por el impecable tributo Zappa Plays Zappa, del cual es responsable su hijo Dweezil y en el que participan también como músicos invitados, antiguos compañeros de ruta de Frank: el batero Terry Bozzio, el genial Steve Vai y el trompetista Aaron Arnts. 


Veintiún años han pasado desde su muerte, pero el espíritu de Zappa sigue muy vigente. Es curiosa la fama de este ítalo-americano, cuya música no compatibilizaba con el mainstream, apenas fue difundida por las radios y no era grata a medios como MTV ni a una industria musical con la que se detestaban mutuamente, aún así generó material para un centenar de discos, tocó los más diversos estílos durante casi 30 años y se adelantó a varios de ellos, incluídos el rock progresivo (por el lado de la complejidad) y el punk (por el lado contestatario). Aquellos que desconocen su grandeza, simplemente no lo conocen y quienes le han dado un espacio en sus vidas admiten con toda cordura que Frank Zappa es inmortal!


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