sábado, 20 de enero de 2018

El hard rock está de fiesta: Andrew W.K. ataca este año con "You're Not Alone"


Corría el año 2001 y en medio de tanta bazofia rockera -que durante años se dio vuelta sobre los mismos sonidos (nü metal, post-grunge, brit pop, punk revival...) y artistas mediocres, rodados a más no poder en las radios y MTV, cuando este aún era un canal de música- aparecieron el single y el video de "Party Hard" protagonizado por un tipo gigantón de cabello largo, barba de tres días, camiseta blanca y jeans azules, aspecto que recordaba en algo al Brian Johnson de comienzos de los '80, mezclado con la torpeza de Joey Ramone y la veleidad de un thrasher. Ese tipo era desde luego Andrew W.K., que con una banda conformada por músicos parches provenientes del mundo del metal extremo hizo algo impensado para aquellas fechas: reflotar el hard rock, en una combinación inusual con los riffs del nü metal, la velocidad del punk, los teclados del synth pop y un ramillete de influencias que libaba el sonido de grandes conjuntos como Queen, Kiss, Ramones, AC/DC, Metallica, Van Halen, Slayer y Twisted Sister, ¿resultado?: I Get Wet, uno de los mejores discos de la década.

Lamentablemente, las entregas posteriores de W.K. no estuvieron a la altura de I Get Wet y ese obús de rock 'n' roll simple, chusco y no pretencioso que contrariaba todos los clisés y aspectos comunes de la música posnoventera. The Wolf del 2003 orbitó malamente en los sonidos del primero, Close Calls With Brick Walls del 2006, se metió de lleno en el pop/rock, The Japan Covers de 2009 fue una apuesta incoherente y 55 Cadillac del mismo año, un experimento vanguardista difícil de digerir. 

Pero el Andrew W.K. que todos amamos nunca dejó de rockear al estilo de la vieja escuela, ya fuera revisitando los clásicos de I Get Wet o dando vida incluso a la música de The Ramones, en los conciertos realizados junto a Marky Ramone en el periodo 2013-2014; y este 2018 lo traerá de vuelta al rock pesado y fiestero en su quinta placa titulada You're Not Alone que reviene con toda la energía de  un "Party Hard" desde el primer single titulado "Music Is Worth Living For" que puedes bangear bajo estas líneas cortesía de La Religión del Rock Pesado.

martes, 2 de enero de 2018

WE'RE STARS Chile: El tributo de los metaleros nacionales a Ronnie James Dio


A mediados de este año que apenas comienza, se cumplirán ocho de la muerte del gran Ronnie James Dio, aquel Frank Sinatra del heavy metal que a pesar de su enorme trayectoria e invaluable legado, dejó un gran vacío tras su partida en el mundo del rock.

Desde entonces cuantiosos de tributos nos invaden cada cierto tiempo en su nombre, como Last In Line: la banda de veteranos del rock pesado formada en un sus inicios por el también hoy difunto bajista Jimmy Bain y el guitarrista Vivian Campbell o Dio Disciples, que revivieron a Ronnie James, mediante el recurso del holograma. Álbumes tributo de calidad debatible como Magic: A Tribute to Ronnie James Dio del 2010, iniciativa de Manowar y otros bastante bien logrados como Dio (2010) de Jørn Lande o Ronnie James Dio - This Is Your Life del 2014, que contó con maravillosos covers de Anthrax, Halestorm, Scorpions, Metallica y Corey Taylor, entre otros artistas connotados.
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En esta pasada, músicos del metal chileno quisieron rememorar a "la voz" del heavy metal con una versión del clásico "We're Stars", grabada el año '85 por la superbanda Hear n' Aid que a iniciativa del propio Dio replicó el ejemplo de USA For Africa con su "We Are The World", pero en versión rockera y con el mismo fin de contribuir con una señal en favor de África, uniendo en la instancia a grandes luminarias del heavy, glam metal y hard rock de la época: Rob Halford, Geof Tate, Kevin DuBrow, Paul Shortino, Vince Neil, Ted Nugent, Yngwie Malmsteen, Neal Schon, Adrian Smith y Dave Murray, entre muchos otros.

La versión chilensis de "We're Stars" fue grabada a días de dar término al 2017 y entre sus partícipes cuenta el siguiente line up:

Fox-Lin Torres (Battlerage) – Cantante y productor general
Rodrigo Campos – Guitarrista y productor musical
Peyote (Vastator) – Bajo
Carlos Hernandez – Bateria

Cantantes:

Andres Fuentes (Acero Nacional)
Rob Diaz (Vastator)
Gustavo Robles
Victor Escobar (Alto Voltaje)
Caco Espinoza (Iron Spell)
Paulo Domic
Rodrigo Priapo (Priapo)

Guitarristas:

Alejandro Silva
Soco Moraga (Battlerage)
Red Frandany
Gabriel Hidalgo
Sole Genua
Lucas Yaksic
Gonzalo Sanhueza
Alvaro Paci (Enigma)
Alvaro Soms (Dorso)
Cler Canifru
Chino Rock (Iron Spell)
Gerardo Salas (Septicemia)



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sábado, 16 de septiembre de 2017

Freddie Mercury y el Live AID reencarnan en los zapatos de Rami Malek para el biotopic de Queen (primeras fotos)


"Bohemian Rhapsody", la dilatadísima película autobiográfica de Queen, encarrilada por Brian May y Roger Taylor, comienza al fin a producirse y tiene fecha preliminar de lanzamiento: diciembre de 2018.

Hace sólo unas cuantas semanas el medio británico Telegraph informó quienes serán los principales actores del reparto: los británicos Gwilym Lee (como Brian May), Ben Hardy (Roger Taylor), Lucy Boynton (Mary Austin) y los norteamericanos Joseph Mazzello (John Deacon) y Rami Malek (Freddie Mercury), este último con orígenes étnicos en el Medio Oriente -al igual que Mercury- ganador de distinciones como el Golden Globe y el Screen Actors Award, por su participación estelar en la serie Mr. Robot de la cadena HBO.


Al juzgar por las primeras imágenes filtradas de la película, salvo algunos rasgos fundamentales (estatura, forma de la cabeza, complexión física, orejas) la caracterización y el parecido de Malek con Mercury no es nada extraordinario, sin embargo se comenta que la producción y los músicos supervivientes de Queen están muy conformes con la elección que dejó en el camino a Sacha Baron Cohen (muy parecido físicamente a Freddie Mercury) y a Ben Wishaw.

La película dirigida por Bryan Singer será ambientada en el Queen de los años '80, que cosechó vítores memorables para su historia como fue la incendiaria presentación en el Live AID de 1985 e instancias dramáticas como el anuncio de la enfermedad de Mercury en 1987 y el deterioro físico asociado al que contrastó con su férrea voluntad de continuar componiendo música, experimentando incluso nuevos ámbitos como la ópera junto a la tenor Montserrat Caballé.

"Bohemian Rhapsody", la película, se suma de esta manera a las otras muchas secuelas del legado musical de Queen que incluye, entre otros, el concierto tributo de 1992, el musical We Will Rock You, las giras junto a Paul Rodgers (2004-2009) y Adam Lambert (2011 a la actualidad) y una vasta serie de box set. Hoy como siempre, Dios salve a la Reina!

jueves, 18 de mayo de 2017

Say Hello To Heaven : Hasta siempre Chris Cornell (1964-2017)


Hoy es un día muy triste para la historia del rock. Chris Cornell, emblemático músico de la era grunge dejó de existir por propia decisión en un desenlace que recuerda demasiado las pérdidas de Andrew Wood (1990), Kurt Cobain (1994), Layne Staley (2002) y Scott Weiland (2015), recordándonos una vez más que las aflicciones del grunge primigenio eran mucho más que una simple postura.

Cornell, músico demasiado importante en el desarrollo del rock pesado desde finales de los '80 lideró durante 13 años continuos a los emblemáticos Soundgarden, aunando en su voz los matices de Robert Plant (Led Zeppelin) y Ozzy Osbourne (Black Sabbath) y aportándolos a un enérgico combo de rock alternativo, nutrido por las influencias del temprano heavy metal, del rock psicodélico y hasta del punk rock. Pero lejos de estancarse tras el receso de Soundgarden, Cornell decidió experimentar nuevos límites como compositor, lanzando en 1999 su primer álbum solista Euphoria Morning, deslindándose provisoriamente del rock duro y estableciendo en paralelo una carrera sólida.

A comienzos de los años 2000, nada hacía prever el regreso de Cornell a los grandes escenarios, pero en 2001 decide unirse a los ex-Rage Against The Machine Tom Morello, Brad Wilk y Tim Commerford, dando vida a una segunda superbanda: Audioslave, con quienes remerge a comienzos de esta década el sonido pesado que le acompañó en sus inicios. Tres álbumes de estudio entre el 2002 y el 2006 y un memorable y políticamente simbólico concierto realizado en Cuba, otorgaron la inmortalidad a Audioslave, quienes se disolvieron en 2008 y volvieron a reunirse en enero de este año en protesta contra la candidatura del anti-demócrata Donald Trump.

Con Soundgarden, la banda que le dio fama y renombre, Cornell volvería a reunirse en 2010, sellando el reencuentro con un opulento LP, titulado King Animal (2012) y es justamente en el liderato de Soundgarden que Cornell decidió poner fin abruptamente a sus días y a su música, dejando una sensación de vacío y nostalgia inconsolables en sus millones de seguidores repartidos por el mundo.

Desde mi temprana adolescencia, junto con Alice In Chains y Nirvana, Soundgarden forman mi tripleta favorita del grunge, música que considero un subgénero más del metal. Sin embargo ahí donde el metal fue perdiendo sentido (toda una suma de clisés como oscurantismo, darwinismo, misoginia, pseudo-satanismo, etcétera) el grunge con su filosofía libertaria de izquierdas, su humanismo y su retrospectiva a las influencias contestatarias del punk/hardcore así como del rock clásico de la década de los '60 y '70 federaba mucho más credibilidad, aunque víctimas de tan crudo existencialismo, devienen sus muchos íconos hoy muertos.

Al gran Chris Cornell lo queremos tributar hoy en La Religión del Rock Pesado a partir de un clásico del álbum único de Temple Of The Dog, titulado "Say Hello To Heaven", dedicado en su momento a la figura de Andrew Wood (Mother Love Bone) y que desde hoy cobra un nuevo sentido.

Hasta siempre y muchas gracias por tu música y humildad en la grandeza, ídolo, amigo Chris Cornell. 

sábado, 4 de marzo de 2017

Brian May y Kerry Ellis lanzarán la secuela de Anthems


La feliz unión entre la bella cantante lírica y el más grande guitarrista del rock británico se forjó en la obertura del presente milenio para el musical "We Will Rock You", desde entonces no han cesado de trabajar juntos, concretando a la fecha varias presentaciones por el mundo y dos espléndidos LPs: Anthems del 2010 (primer álbum de estudio) y Acoustic by Candlelight del 2014.

En los próximos días la dupla Ellis-May nos deleitará con Golden Days, una nueva placa de estudio que en la ocasión incluirá menos versiones de clásicos teatrales, ninguna versión de Queen, pero sí composiciones propias escritas conjuntamente por el guitarrista y la cantante, como así mismo un tributo a Gary Moore y Phil Lynott (quienes compartieron gira con Queen en el '77) en el cover de "Parisienne Walkaways".


Como amante de Queen, de la buena música y del metal puedo apostar que Golden Days será uno de los mejores discos de este año, conjunción de elementos sinfónicos, rockeros y acústicos en una dósis potente, bien estudiada y elegante aunque menos ecléctica quizás que las elaboradísimas creaciones del Queen clásico.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Ronnie Romero y Caterina Nix homenajearon a Freddie Mercury


El pasado 12 de noviembre, Ronie Romero: el excelso vocalista chileno radicado en España -frontman de Lords Of Black y de los míticos Rainbow- ofreció una sesión acústica en Audiomúsica, citando a la también excelsa y guapa Caterina Nix, quien hoy por hoy acompaña el resurgimiento de Timo Tolkki (Stratovarius) en un glorioso álbum titulado Chaos Magic.

En la ocasión interpretaron "No One But You (Only The Goods Die Young)", masterpiece de 1997, compuesto por Brian May en honor a su compañero, el desaparecido dios del rock/metal Freddie Mercury.


Romero, quien fue sindicado por el propio Ritchie Blackmore como la combinación de Freddie Mercury y Ronnie James Dio, tiene bien merecido su puesto en el metal actual, liderando a uno de los conjuntos clásicos del género por el que pasaron en sus distintas etapas otras grandes luminarias como Joe Lynn Turner, Jimmy Bain, Cozy Powell, Don Airey o Graham Bonnet. 

Motivo de orgullo para nuestros corazones metaleros que este pequeño país de Sudamérica, continúe exportando al mundo tan grandes exponentes, capaces de codearse con las leyendas y hasta de definir nuevas directrices, como hizo en su momento el gran Tom Araya.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Black Sabbath: Un Final con sabor a Eternidad (Estadio Nacional 19/11/16)


Tal como atestigua este blog desde hace casi diez años, el rock pesado es mucho más que un simple género musical. Para nosotros -los sempiternos metaleros- es la matriz cinética de nuestra cultura, sus riffs son los mantras de nuestra liturgia y grupos como Black Sabbath las instituciones referenciales de un sonido que trascendió las décadas, eludió las modas y que sólo será abatido por la vejez o la muerte de sus artífices.

Tras el epígrafe "The End", la banda pionera del heavy metal fue despedida en Chile por 60.000 asistentes en un Estadio Nacional invadido de una nube de poleras negras que entre bengalas, humo de ganja, headbanging y otras manifestaciones de sectarismo metalero peregrinó desde todos los rincones del país para loar por última vez a los apóstoles de una religión global que compite en lealtades con cualquiera de los dogmatismos tradicionales.


Precursores de la movida stoner chilena, el trío Yajaira precalentó a la audiencia a eso de las 18:00 hrs con una buena dósis de rock sabbátesco declamando clásicos de su repertorio como "Dámelo", "Abre el Camino" e "Indecisión". Sin duda, una buena apuesta para enaltecer al metal nacional y emulsionar a pocas horas de la presentación de Black Sabbath la batería de música envasada que -cosa típica de los conciertos de rock pesado en Chile- estuvo animada por canciones del AC/DC setentero.

En lo personal, me hubiera gustado ver sobre ese mismo escenario a Weichafe, opinión compartida por varios de los presentes, cuyo respeto y admiración por el conjunto nuñoíno se plasmó en al menos una decena de camisetas con el logo de la banda que se desplazaron por el perímetro de mi tribuna, en el sector Pacífico Golden.


Tras una presentación digna y potente, bien recibida además por el público, Yajaira asfaltó el escenario para los verdaderos teloneros de la noche: el grupo (revival) de hard rock zeppeliano Rival Sons.

Originarios del sudeste de California, la banda conformada por Jay Buchanan (vocalista), Scott Holiday (guitarra y coros), Dave Beste (bajo y coros), Mike Miley (batería) y Todd Ögren-Brooks (teclados) demostró sobradamente porqué es uno de los grupos más ovacionados del rock actual, al punto de ser considerados número de apertura en la gira final de Sabbath.


Si previo a esta presentación no era un gran seguidor de Rival Sons, admito que desde hoy comenzaré a decantarme por su discografía.

Paradójicamente, parece ser que el futuro del hard rock no está en reinventarlo, sino en revisitarlo. Testimonio de ello es el renombre alcanzado por grupos como Wolfmother, The Answer, The Winery Dogs y los propios Rival Sons, cuyos fundamentos musicales radican en el proto-metal de los '70 y en el caudal de emociones del rock clásico que no hace distinción entre mosh o baladas.


A punta de riffs gruesos y tempos de blues que recuerdan -por partes iguales- a Led Zeppelin y The White Stripes, Rival Sons engancharon fuerte con la audiencia que a eso de las 19:30 comenzaba a llenar la cancha del Nacional.

"Electric Man", "Torture", "Get What's Coming" o la más reciente "Keep On Swinging" fueron las puntas de lanza de un setlist que no se extendería por más de una hora.


La buena música siempre se agradece y Rival Sons, pese a no ser (directamente) un grupo de la línea de Black Sabbath ni tampoco demasiado conocidos por buena parte de los asistentes, se retiraron floreados del escenario a las 20:30 hrs.

Pero la jornada sería larga y objeto de todas las ansiedades el heavy metal de los originarios de Birmigham se daría nuevamente cita con su incondicional público nacional (tres a cuatro generaciones), que aún conserva en la retina y plasmada en el corazón la espléndida presentación de Heaven & Hell del 8 de mayo del 2009 en el Movistar Arena.


La acometida de Ozzy en el escenario a la hora acordada, un arsenal de luces y efectos psicodélicos en las pantallas y la campanada de riffs himnópticos del himno "Black Sabbath" sucitaron el trance hacia el año 1970, dando inicio a una retrospectiva posada sobre la primera década del conjunto.

A la siga de "Black Sabbath" continuaron "Fairies Wear Boots" (álbum Paranoid, 1970), "After Forever" (Master Of Reality, 1971) e "Into The Void" (MOR, 1971) con la modorra propia del doom metal, capaz de mesmerizar tu mente como el más agudo LSD.


Anunciando sin tapujos que el siguiente tema trataba sobre la cocaína, arremeten los riffs de "Snowblind" (Vol. 4, 1972), uno de los primeros hitos de polémica en torno a la música de Sabbath. Luego vendrían "War Pigs" (Paranoid, 1970) y el que es mi tema favorito de la banda "Behind The Wall Of Sleep" (Black Sabbath, 1970) concluído por un espléndido y demoniaco solo del maestro de maestros Tony Iommi.

Con una lucida sesión de bajo, Geezer Buttler da pie a "N.I.B." (Black Sabbath, 1970) clásico que acopla toques de psicodelia, doom y funk en un registro coreado a partir de sus "Oh yeah...". La instrumental "Rat Salad" (Paranoid, 1970) fue subterfugio perfecto para que el batero Tommy Cufletos rematara en un pasmoso solo, demostrando de que fibra está hecho.


Cufletos, a quien tuvimos oportunidad de ver por primera vez en marzo del 2011 en el Movistar Arena, como novel miembro en la renovada banda de Ozzy Osbourne, es hoy toda una eminencia tras los tarros y su estilo lejos de declinar frente al legado de Bill Ward, aporta gran vitalidad al sonido Sabbath.

No menos puede decirse de la contribución del gran Adam Wakeman en los teclados. Hijo del ilustre Rick Wakeman (miembro de los progresivos Yes), el virtusoso "Wako" genera desde su sintetizador Korg Triton las atmósferas siniestras que escoltan la voz de Ozzy.


El último tercio del concierto fue pautado por los clásicos "Hand Of Doom" (Paranoid, 1970), "Iron Man" (Paranoid, 1970), "Dirty Women" (Technical Ectasy, 1976) y "Children Of The Grave" (Master Of Reality, 1971), inyectando algunas cuotas más de dinamismo a una presentación en general letárgica.

Tras la clausura temporal, la vital "Paranoid" (1970) despidió una presentación memorable en su género que lejos de ser recordada como el cierre de un ciclo o el final de la historia de una gran banda ante su fieles sudamericanos, quedará plasmada como una captura de eternidad "...just a picture, an image caught in time..." habría sentenciado el inmortal Ronnie James Dio.


Pese a que no inventaron la rueda, Black Sabbath son el mayor pilar en la historia del heavy metal, su sonido e influencia es reconocible en lo más variados géneros y grupos (familiarizados o no directamente con el metal), siendo esencial -por ejemplo- en los primeros álbumes de Queen y Rush, en el punk flemático y pesado de Black Flag, Wipers, Flipper o D.R.I., en la música alternativa de Killing Joke o en el grunge de Nirvana, Melvins, Soundgarden, Alice In Chains y un largo etcétera.

Una banda que ha dado tanto por el rock sin habérselo jamás propuesto y cuyos principales frontman (Ozzy y Dio) pese a sus diferencias de carácter y distintas capacidades musicales, mantuvieron siempre una posición de humildad y lealtad ante el espíritu de clase obrera que encarna el metal, será por siempre señalada como ícono de una subcultura que trasciende lo propiamente musical.


La Religión del Rock Pesado no podía hacerse menos presente en esta despedida que sin pretender sonar cursis no es vista por nosotros como "el final" sino como un hasta siempre. 

Black Sabbath are the Eternal Idols.

"BLACK SABBATH"

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