lunes, 13 de julio de 2015

Discos Memorables: Badlands - Badlands (1989)


Cabe preguntarse, cuan lejos habría llegado la música de Badlands o los proyectos individuales del cantante Ray Gillen, de no haber desaparecido de forma tan prematura, a los 34 años de edad (víctima del VIH) en 1993,  en el ascenso de una gran carrera. El álbum debút de 1989: Badlands, entrona lo más alto de esa promesa, en un compacto del mejor sonido hair metal: un imprescible a la altura del Night Songs (1986) de Cinderella, The Final Countdown (1986) de Europe, el Appetite For Destruction (1987) de Guns N' Roses, el homónimo (1989) de Skid Row o el Pornograffitti (1990) de Extreme.

La historia de Badlands inicia el año 1988, luego de que el excelso guitarrista Jake E. Lee se viera escindido del conjunto de Ozzy Osbourne para ser reemplazado por Zakk Wylde. Decidido a crear su propia superbanda, Lee audiciona con distintos músicos, hasta que -curiosidades del destino- cruza caminos con dos miembros despedidos de una de las múltiples versiones parche de Black Sabbath: el vocalista Ray Gillen y el batero Eric Singer (futuro miembro de KISS). Completa filas el ex-Steeler Greg Chaisson al bajo.

Los Badlands originales, de izquierda a derecha: Eric Singer, Ray Gillen, Greg Chaisson y Jake E. Lee (circa 1989).

El primer LP de Badlands vió la luz en junio de 1989, ganando celerosa popularidad entre los seguidores del metal más comercial, de la mano de sus poderosos singles "Dreams In The Dark" y "Winter's Call, reproducidos de forma intermitente en el espacio Headbangers Ball de MTV. Con un sonido general bastante metalero, pero reminiscente a su vez del legado setentero de Led Zeppelin y Humble Pie, la placa recibió muy buenas críticas por parte de medios especializados como Metal Hammer y Rock Hard que vieron en Lee y Gillen a los nuevos Page y Plant del rock venidero.


11 canciones de buen rock pesado, compuestas en su mayoría por Jake E. Lee, Ray Gillen y el letrista Paul O'Neill dan forma a este clásico que se resiste al olvido, a partir de sus matices blueseros, flamantes solos de guitarra y la emotiva y enérgica voz de Ray Gillen, dándose al cien por cien y recordándonos que -en términos de rock- todo tiempo pasado fue mejor. Si he de destacar temas: "Dreams In The Dark" es desde luego mi favorito (de esto se trata el metal!), pero "High Wire", "Streets Cry Freedom", "Dancing On The Edge" o la breve instrumental "Jade's Song" impactan también en lo más profundo de mis fibras.

Otros dos discos: Voodoo Highway (1991) y el póstumo Dusk (1998) completan la discografía de estudio de Badlands, progresando hacia un sonido más zeppeliano y bluesy, aunque menos fresco y potente que el de su LP debút. En 1990 Eric Singer fue el primer miembro original en abandonar Badlands y un año después lo haría el propio Ray Gillen, despedido por Jake E. Lee, lo cual le dió chance para formar su mítico conjunto Sun Red Sun (pendiente para futuros posts) y de compartir escenario y estudio con músicos amigos como George Lynch de Dokken y Criss Oliva de Savatage.

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